El Equipo Paralímpico Español que competirá en los Juegos de Milán Cortina 2026 contará por primera vez en su historia con mayor porcentaje de mujeres que de hombres, y superará con un 57,1% sus mejores cifras de participación femenina, tanto en las citas de invierno como en las de verano.
La delegación nacional contará esta vez con cuatro mujeres con discapacidad -María Martín-Granizo, Audrey Pascual, Alejandra Requesens e Iraide Rodríguez-, que representan el 57,1%, frente a tres hombres (42,9%): Javier Marcos, Emilio Redondo e Higinio Rivero. A ellos se unirá la deportista de apoyo Victoria Ibáñez, guía de la única esquiadora con discapacidad visual del equipo, Alejandra Requesens.
En números absolutos, España iguala en Milán Cortina su techo histórico de cuatro mujeres, una cifra que ya se había alcanzado en Lillehammer 1994, Nagano 1998 y Turín 2006. Sin embargo, 2026 marca una diferencia decisiva porque, además de repetir ese máximo, lo hace con un equipo masculino más reducido, lo que eleva la proporción femenina hasta un nivel insólito.
La evolución de la cuota de mujeres muestra un camino irregular desde las primeras participaciones nacionales. En Innsbruck 1984, España clasificó cuatro hombres y ninguna mujer. En 1988 llegó la primera presencia femenina, con una deportista frente a seis hombres, lo que situó el porcentaje en un 14,3%. Albertville 1992 supuso un avance con tres mujeres y diez hombres, equivalente al 23,1%, y Lillehammer 1994 consolidó la tendencia con cuatro mujeres y nueve hombres, el 30,8% del equipo.
En Nagano 1998 se repitió el máximo absoluto de cuatro mujeres, acompañadas por diez hombres, un 28,6% de participación en una delegación amplia. Salt Lake City 2002 mantuvo una cuota similar con dos mujeres y seis hombres, un 25%. Turín 2006 acercó el equilibrio como nunca hasta ese momento, con cuatro mujeres y cinco hombres, lo que elevó la participación femenina al 44,4%, mientras que Vancouver 2010 mantuvo una presencia significativa con dos mujeres y tres hombres, un 40%, antes de un retroceso en Sochi 2014, donde España acudió con dos mujeres y cinco hombres, el 28,6%.
Pyeongchang 2018 registró una mujer y dos hombres, un 33,3% de participación femenina, y Pekín 2022 supuso un punto de inflexión negativo, con dos hombres y ninguna mujer, volviendo al 0% femenino de los primeros Juegos con participación española. En ese contexto, el salto hasta Milán Cortina 2026 resulta especialmente relevante: España pasa de no tener representación femenina en la última edición a contar con cuatro mujeres, que además se convierten en mayoría.
El objetivo de la paridad
Con este nuevo techo, la delegación española firma un momento simbólico para el deporte paralímpico de invierno: mantiene el máximo absoluto de presencia femenina alcanzado en el pasado, pero lo transforma en liderazgo porcentual por primera vez. Y acaricia, además, uno de los objetivos estratégicos del comité Paralímpico Español para los próximos años: la paridad entre hombres y mujeres en las delegaciones paralímpicas.
Cabe recordar que el récord en las citas de verano, en las que la tendencia ha sido más regular, se sitúa en el 36% de mujeres con discapacidad de París 2024, que dejaba atrás el 31% de Tokio 2020. La anterior plusmarca estaba en Barcelona 1992, con un 29%, una cifra que no se lograría superar en las seis ediciones posteriores: 26% en Atlanta'96, 25% en Sidney 2000, 22% en Atenas 2004, 24% en Pekín 2008, 22% en Londres 2012 y 24% en Río 2016.
